Hoy hablaremos de los distintos tipos de cadenas para conducción en nieve, sus ventajas e inconvenientes, que también los tienen.
En cualquier caso y con independencia de nuestro modelo elegido, deberemos ensayar el montaje con anterioridad, por ejemplo, sobre nuestra rueda de repuesto, habida cuenta que la situación de montaje siempre será de emergencia, con temperatura fría y, a veces, con el coche a plena carga. Para facilitar el montaje y desmontaje no olvidaremos llevar tres elementos que nos serán de gran utilidad: Un juego de guantes de látex, un juego de guantes de trabajo y una bolsa (además de su envase original), que nos servirá para un guardado rápido al desmontarlas sin que manchemos el resto de nuestro equipaje ; después y tranquilamente trataremos de devolverlas a la situación que tenían cuando se compraron.
- Cadenas de hierro u otras aleaciones ligeras existentes en el mercado:
También está la cadena de rombos, modelo éste excelente por cubrir una mayor superficie del neumático, evitar mejor el deslizamiento horizontal de nuestro vehículo y tener un diseño de mayor confort de conducción, al tener su construcción (en muchos modelos) un menor diámetro de eslabonado. Están autorizadas en la Unión Europea y suelen ser de montaje y autotensado mas eficaz que las anteriores.
- Cadenas de funda sintética:
Otra ventaja es que nos permite su utilización con nuestros controles electrónicos de estabilidad conectados, y otra desventaja es la recomendación de no usarlas en terreno mixto (nieve/asfalto) dado que, ya de por si su vida es mas corta que en el caso de las tradicionales, si las usamos en el mencionado terreno mixto el acortamiento de su vida útil será notable.
- Spray antideslizante (cadena líquida):
Y por último: Nunca se montan cadenas en ruedas no motrices y, después de su uso, se lavan para eliminar restos de barro y sal.
